Dos palabras aparecen en cualquier factura de la luz y en las etiquetas de los electrodomésticos: potencia y energía. Parecen lo mismo, pero no lo son, y entender la diferencia ayuda a saber qué consume de verdad en casa.
La potencia: a qué ritmo
La potencia indica la rapidez con la que un aparato usa la energía. Se mide en vatios (W) o en kilovatios (kW); 1 kW son 1000 W.
- Una bombilla LED: unos 8–10 W.
- Un portátil: 40–90 W.
- Un microondas: 800–1200 W.
- Un horno o un calefactor: 2000–3000 W.
En electricidad, la potencia es el producto de la tensión por la corriente: P = V · I. A 230 V, un aparato de 2300 W consume 10 A.
La energía: cuánto en total
La energía es la potencia mantenida durante un tiempo. Se mide en kilovatios hora (kWh), que es lo que mide el contador.
Energía (kWh) = potencia (kW) × tiempo (h)
Ejemplos:
| Aparato | Potencia | Tiempo de uso | Energía |
|---|---|---|---|
| Horno | 2 kW | 1,5 h | 3 kWh |
| Bombilla LED | 0,01 kW | 5 h al día, 30 días | 1,5 kWh al mes |
| Calefactor | 2 kW | 4 h al día, 30 días | 240 kWh al mes |
La bombilla LED, encendida todo el mes, gasta la mitad que el horno en una sola tarde.
Lo que pagas en la factura
En España, la factura de un consumidor doméstico separa dos partes principales:
- Término de potencia: se paga por los kW que tienes contratados, los uses o no. Es como el tamaño de la tubería: cuanto más grande, más aparatos puedes tener encendidos a la vez.
- Término de energía: se paga por los kWh que consumes. Es el agua que realmente ha pasado por la tubería.
A eso se suman impuestos y el alquiler del contador. El precio de cada parte cambia según la tarifa y el periodo del día, así que conviene mirar el detalle en tu propia factura.
Cómo elegir la potencia contratada
La potencia contratada tiene que cubrir los aparatos que sueles tener encendidos a la vez, no la suma de todos los de la casa. Un ejemplo:
- Horno (2,2 kW) + lavavajillas (2 kW) + luces y electrónica (0,5 kW) = 4,7 kW a la vez.
Con 3,45 kW contratados, encender esas tres cosas a la vez provocaría un corte. Con 5,75 kW, no. Ajustar la potencia a tus hábitos (y no poner a la vez los aparatos más potentes) puede ahorrar dinero en el término de potencia.
Cómo calcular lo que consume un aparato
- Busca su potencia en la etiqueta o en el manual (en W).
- Divide entre 1000 para pasarla a kW.
- Multiplica por las horas de uso.
- Multiplica por el precio del kWh de tu factura.
Ten en cuenta que muchos aparatos no funcionan siempre a su potencia máxima: un frigorífico o un horno arrancan y paran el calentamiento o el compresor según la temperatura. Su consumo real suele ser menor que potencia × horas.
Resumen
- Potencia (kW): a qué ritmo se usa la energía. Limita cuántos aparatos puedes encender a la vez.
- Energía (kWh): cuánta se ha usado en total. Es lo que mide el contador y lo que más pesa en la factura.