El globo mágico
Electricidad estática con un globo. ¡Haz que los papelitos salten solos, que tu pelo se ponga de punta y que el agua del grifo se doble!
Qué necesitas
- Un globo
- Trocitos de papel (de una hoja de libreta, muy pequeños)
- Tu pelo, limpio y seco, o un jersey de lana
- Un grifo con un chorrito de agua muy fino (opcional)
Esto lo hace un adulto
- Inflar y atar el globo
- Abrir el grifo con un chorro muy fino para el último truco
Así se monta
¡Manos a la obra!
- Rompe una hoja en trocitos muy pequeños, del tamaño de una lenteja, y ponlos en la mesa.
- Frota el globo contra tu pelo (o contra un jersey de lana) durante unos 10 segundos.
- Acerca despacio el globo a los papelitos, sin tocarlos. ¿Qué pasa? ¡Saltan y se pegan al globo!
- Vuelve a frotar el globo y sepáralo despacio de tu cabeza. Mírate en un espejo: ¡tu pelo se levanta!
- Prueba a pegar el globo en la pared después de frotarlo. ¿Cuánto tiempo aguanta?
- El truco final, con un adulto: abrid el grifo con un chorrito muy fino. Frota el globo y acércalo al agua sin tocarla. ¡El chorro se dobla hacia el globo!
Así se ve de verdad


Fotos con licencia libre. Las licencias y los enlaces a cada foto están en Créditos de imágenes (para adultos).
Voltín te recuerda
- No muerdas el globo ni te metas trozos en la boca
- Si el globo explota, recoge todos los trozos con un adulto
- El grifo, solo con un adulto y con poquita agua
¿Qué ha pasado?
Al frotar el globo, unos electrones pasan de tu pelo (o de la lana) al globo. El globo queda cargado: con más electrones de los normales.
Esa carga atrae a los papelitos y al chorro de agua, aunque no los toques. ¡Es la electricidad estática! Es la misma que te da un pequeño chispazo cuando tocas la puerta del coche, y la misma que hay en los rayos de una tormenta, pero muchísimo más pequeña.
Funciona mejor los días secos. Con mucha humedad, la carga se escapa enseguida al aire.
¿Lo has conseguido?
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